CARMEN LAFORET, CONCLUSIONES FINALES
En conclusión, considero importante afirmar que Laforet es una literata espléndida que
ayuda a conocer, al igual que otros autores del momento, la verdadera realidad
de esa España de posguerra sin ningún tipo de maquillaje. Además, mediante un
afilado estilo, es capaz de retratar un sin fin de estructuras sociales a partir de
una propia modernidad interna, que esclarece su confección literaria, aportando
un cierto futurismo ideológico-social. Los personajes, que ella crea, son la luz de los diversos cambios que llegarán con el paso de los años, a
pesar de que alguno de ellos todavía no se haya dado.
La
figura de la mujer tiene una gran importancia en Laforet, como hemos visto en
el pasado análisis, la cual se encuentra más delineada en su interior que en
su exterior. Es decir, lo que más priman son sus sentimientos, sus pensamientos y,
en definitiva, su ser en toda su plenitud. No debemos olvidar que son ellas las protagonistas y las que
tienen el poder para reescribir su destino, porque nada ni nadie puede
condicionarlas a no ser quienes en realidad son.
Finalmente,
os doy las gracias por haberme acompañado a lo largo de esta experiencia y
espero que hayáis descubierto diferentes anécdotas biográficas y pequeños tesoros literarios que adornen, en futuro no muy lejano, vuestros días de verano.
«Yo
no busco en las personas ni la bondad ni la buena educación siquiera..., aunque
creo que esto último es imprescindible para vivir con ellas. Me gustan las
gentes que ven la vida con ojos distintos que los demás, que consideran las
cosas de otro modo que la mayoría... Quizá me ocurra esto porque he vivido
siempre con seres demasiado normales y satisfechos de ellos mismos…»[1]
Carmen
Laforet.
Bibliografía.
LAFORET, Carmen, Nada, Barcelona,
Destino, 2010.
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