CONCLUSIONES
Lo único que parece claro tras ver a Carlota y al resto de autoras de este blog, es que aún queda mucho por decir de los años de la guerra y, sobre todo, de los años de la dictadura. Porque si bien Carmen Laforet o Carmen Martín Gaite sí que son conocidas en el mundo académico e incluso en la calle, hay otras muchas, como otros muchos, que han sido relegados a un oscuro cajón donde no se les quiere buscar. Y ahí es donde los filólogos debemos entrar a mirar, escarbar entre todo lo relegado, censurado y olvidado para hacer justicia a la memoria de aquellos que merecen ser recordados por sus historias y por su calidad literaria. Porque esta última no entiende de bandos ni de sexos, si está, está y merece ser reconocida. Por esto, mi trabajo ha versado sobre Carlota O’Neill, una mujer que no solo ha sido víctima de la guerra y ha logrado escapar. Ha sido mucho más que eso y merece que la historia la incluya entre sus filas. Ha sido activista en el teatro proletario, ha trabajado en pren...